viernes, 1 de octubre de 2010

Leyenda del caballero que no fué al combate y ganó la batalla

El castillode Gormaz dibujaba su impresionante silueta en los cielos de Castilla . Aún los moros eran dueños de aquel lugar , junto al Duero , y en el pensamiento de Fernán González , Conde de Castilla , no había otra idea que la de conquistar aquella plaza . Todos los esfuerzos eran pocos y el héroe castellano no reparaba en nada , con tal de concluir el trabajo de expulsar a los moros de Castilla , la cual no llegaba entonces más allá de las riberas del Duero . Para ello , Fernán González había acampado sus tropas cerca del castillo de San Esteban , llamado después Santisteban , y había mandado levantar una pequeña ermita . Los piadosos y valientes nobles de Castilla habían contribuido con grandes sumas de oro en la nueva edificación hasta convertirla en un pequeño monasterio . El mismo conde ordenó que doce monjes de San Pedro de Arlanza vinieran al nuevo templo y se encargaran de su cuidado . Los infieles sarracenos se habían acercado por el valle y Fernán González ordenó sus tropas para la batalla al día siguiente . Aún no había amanecido cuando los capitanes cristianos entraron en el nuevo monasterio para oír misa . Los frailes rogaron a Dios que protegiera al conde y a todos los suyos en el terrible lance que se avecinaba y prometieron rezar durante todo el día . Fernán González permaneció en la iglesia unos momentos , y tras reclinarse ante la imagen de Jesús crucificado , salió para colocarse la armadura y disponer las tropas . Otros capitanes se quedaron un tanto más en el templo , y poco a poco fueron saliendo todos....excepto Martín Antolínez , que aún seguía frente al altar , con las manos en el pecho y rogando por la victoria cristiana . Ya estaban todos los capitanes cristianos preparados , la caballería dispuesta y la infantería deseosa de entrar en combate . Fernán González mandó levantar los pendones y los tambores atronaron los aires . El´ejército cristiano iba a la batalla , con el ánimo firme y con el orgullo en sus corazones . Entretanto , Martín Antolinez permanecía en silencio junto al altar , con los ojos cerrados y las manos sobre la cruz de su pecho . Su escudero , nervioso , estaba en la puerta de la iglesia y miraba con enojo a su amo : las tropas ya habían partido y sólo se veía la gran polvareda que levantaba el ejército a su paso .
-!Señor! !Señor! -decía-. !Ya marchan los soldados! ! Tomad el caballo y uníos a ellos o llegaréis tarde al combate ! !Señor , por Dios! !Dejad los rezos , que ya tenéis bastantes y tomad vuestra espada y vuestra lanza ! .Sin embargo , Martín Antolínez no parecía escuchar a su vasallo y allí se quedó como absorto , frente al altar , orando y pidiendo a Dios por su alma..... En el valle las armas brillaban al sol teñidas de sangre . Los turbantes y los yelmos caían partidos por su mitad , y cientos de caballos agonizaban en el barro . De un lado , los sarracenos hacían sonar sus timbales y arremetían con lanzas , cimitarras y dagas contra un ejército confiado en el poder de su Dios . De otro , Fernán González y los suyos elevaban al cielo su acero burgalés e invocaban la ayuda de Santiago y San Millán ; los cristianos hacían tan gran carnicería , que si no fuera porque los sarracenos aún veneraban a Alá en sus últimos há´litos , daría lástima ver tanto lujo moro y tanto buen caballero tendidos en el lodo . Las antiguas crónicas dicen que en aquella batalla murieron 15.000 moros y que sólo quedaron en el campo cuatrocientos cristianos de a pie . En fin , llegada la atardecida , los ejércitos de Fernán González lograron la victoria y su regreso triunfal se vio acompañado de los vítores y cánticos de los soldados . El botín fué inmenso : algunos caballeros traían cordones de seda , escudos de oro y piedras maravillosas que los infieles llevaban en la frente : otros venían con su lanza en ristre , habiendo ensartado en ella las cabezas de los sarracenos muertos : otros traían los pendones con la media luna , y otros se habían apoderado de los caballos del enemigo. Cuando llegaron al campamento , Fernán González descendió de su alazán y preguntó por Martín Antolínez . El escudero de este capitán huyó de su vista , avergonzado porque su amo no había acudido a la batalla ; había estado todo el santo día en la iglesia rezando y él mismo sentía deshonor por la cobardía de su amo . Nadie veía a Martín Antolínez por ninguna parte , hasta que al fin apareció el caballero saliendo de la iglesia con su armadura abollada , con el rostro ensangrentado y una peligrosa herida en el brazo . Nadie mostró la menor sorpresa , y bien al contrario , todos lo vitorearon y lo ensalzaron como héroe....Pero el mismo Martín Antolínez se vió sorprendido en su figura , pues pensaba que se había quedado dormido en el templo , y desde luego , el no había estado en la batalla.....Ysin embargo....su armadura estaba polvorienta y ensangrentada , su frente se nublaba por un golpe doloroso y el brazo le dolíá enormemente . Fernán González avanzó hasta él y lo abrazó como sólo se abraza a un verdadero héroe. --!Hermano! -le dijo- : estoy orgulloso de vuestro valor , todos lo estamos , y os proclamamos vencedor de la batalla . Nadie sino vos pudo internarse en el fragor del combate y arrebatar la bandera de las huestes sarracenas , nadie sino vos pudo tajar la cabeza del capitán moro , nadie sino vos pudo defender con tanto ardor el sagrado pendón de Castilla.....Pero , sabed --gritó Fernán González a sus tropas --que aún hay algo más : Martín Antolínez me ha salvado la vida en esta ocasión , pues él fue , y no otro , quien mató a mi enemigo cuando yo estaba en tierra y en trance de ser degollado . !Dios guarde a Martín Antolínez !. Entonces el caballero supo que Dios había obrado un milagro y cayó de rodillas ante el conde de Castilla . : --!Señor don Fernán González !-dijo- !Dad las gracias a Dios Nuestro Señor , y no a mí !. , porque yo no he salido de la iglesia y un ángel ha tomado mi figura para luchar por la cristiandad . Y todos conocieron la verdad de este suceso : se arrodillaron y oraron a Dios , que les había hecho conocer su poder en aquella ocasión singular . El castillo de Gormaz cayó finalmente en manos de los cristianos el año 1059 y era el orgullo del rey de León y Castilla , Alfonso VI . La aldea tomó entonces el nombre de San Esteban de Gormaz . Villa y fortaleza pasaron después al héroe castellano
Rodrigo Diaz de Vivar , el Cid.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Diego Marsilla e Isabel de Segura , "Los amantes de Teruel"

Mi nombre es Diego Marsilla , y cuna Teruel me dió....(JUAN EUGENIO DE HARTZENBUSCH)








Por aquellos años la ciudad de Teruel gozaba de alguna paz y sosiego , tras haber sido arrasada por los moros , que derribaron puentes , abrasaron cosechas y pasaron a cuchillo a muchos pacíficos habitantes . Con empeño y tesón lograron los turolenses levantar de nuevo sus casas , reunir los ganados y sembrar nuevos frutos . Los mercados volvían entonces a reunir a gentes de Montalbán , de Albarracín y de otros mil lugares cercanos ; la plaza se veía colorida de frutas y verduras , se pregonaban los vinos y el queso , los pastores traían sus corderos y terneros , los juglares cantaban , tañían sus laúdes y hacian jerigonzas , todo era algarabíá y trajín en la ciudad . También en la tahona el panadero horneaba las hogazas , y hacía aspavientos porque Diego e Isabel andaban tras algunas golosinas recién salidas del horno. --!Dichosos rapaces! -decía-. !Que no pueda uno estar a la labor sin que tenga que vigilar vuestros enredos!--. Era Diego , el hijo del panadero y la pequeña Isabel , la primogénita de don Pedro Segura , un noble acaudalado de la ciudad . Como fuera que los dos niños habían trabado amistad , los padres de ambos dejaron correr el tiempo , que en juegos de niños nunca ha habido peligro ninguno y no han de hacerse diferencias en esas edades tempranas . Pero , he aquí , que entre juego y juego los dos niños fueron creciendo , y creció también el afecto que se tenían , de modo que lo que fueron saltos , risas y revuelos , se convirtió con el paso de los años , en profundo y sincero amor . Don Pedro y Doña Margarita , los padres de Isabel , veían con preocupación a los dos jovenes en el jardín , tomados de las manos y entretenidos en las dulces palabras de los enamorados . --!¿Como ha de ser?! - decía don Pedro - .Los muchachos se quieren , no hay más que verlo , pero Diego es hijo del panadero , no tiene nombre , ni fortuna ni posición . Isabel tiene ya edad de tomar esposo , mas....!Mi pequeña Isabel , mujer del panadero! !NO! . En aquel tiempo se supo que el caballero don Rodrigo de Azagra , noble y acaudalado señor , haba comprado casa en Teruel , donde pensaba tomar esposa y afincarse definitivamente , después de una vida guerrera y curtida en mil batallas . Este don Rodrigo tenía ya años pero conservaba el porte y la dignidad que le habían otorgado numerosos beneficios y regalos del rey , y no dudaba que en Teruel encontraría una joven hermosa con la que desposarse , si no era por su planta , al menos sí por sus dineros . Y vino a poner sus ojos en Isabel , de la cual se enamoró perdidamente : se dice que vivía amargado de reconcomios , viendo en las alamedas del río Guadalaviar a Isabel con su amigo Diego , y como la muchacha expresaba naturalmente el amor que le dispensaba . No pudiendo soportar por más tiempo este amor oculto , decidió hablar con los padres de la joven , y seguro de su poder , pedirla en matrimonio . ----En nobleza- decia don Rodrigo a los padres de Isabel- , en nobleza al rey igualo : de mi valor , los moros muertos son testigos ; y de mi fortuna es muestra el arcón de joyas que aquí os traigo.!.De este modo soberbio se expresaba el caballero don Rodrigo de Azagra , mostrando sus condecoraciones , su escudo en el pecho , su empuñadura bruñida y su oro en la taleguilla . El padre de la joven Isabel se mostraba indeciso pero finalmente sucumbió al poder del dinero y acordó con el caballero que su hija sería , muy pronto , esposa de don Rodrigo . Supo de este acuerdo Isabel por su madre y conociéndolo rompió a llorar con sentidas lágrimas mientras estrechaba en su pecho un pañuelo de seda que Diego le había regalado aquella misma tarde . Mucho hablaron madre e hija , aquella razonando y ésta anegada en llanto , preguntándose el porqué de tan cruel decisión . Cuando el joven e impetuoso Diego Marsilla supo del acuerdo al que se había llegado , no tardó en desentenderse de su delantal de panadero y acudir raudo al palacio donde vivía su amor . No preguntó por Isabel : sólo quería enfrentarse a su avariento padre , que entregaba a su hija por unas monedas de oro . Enfurecido , se presentó ante don Pedro . Con fieros ademanes primero , y después con tiernas razones , Diego acabó por ablandar el duro pecho de don Pedro , que consintió que la boda de Isabel se suspendería por un plazo de tres años ; plazo en el que Diego debería tomar fortuna , o nombre o posición , porque sin alguna de estas tres cosas Isabel sería esposa del caballero de Azagra , tal y como se había convenido. --!Lo que me falta en fortuna , me sobra en valor!--dijo Diego , y volviéndose se retiró---. Los días que siguieron fueron amargos y tristes , porque a la alegría de haber logrado la suspensión del matrimonio de Isabel , se añadía la necesidad de alejarse de su amada . Una vez tras otra , Diego le repetía que tomaría las armas , al servicio del rey Pedro de Aragón , y que iría por esos mundos en busca de honores y fortuna . Y prometía que al cabo de tres años volvería a Teruel aclamado por las tropas , que los trovadore cantarían sus gestas y que hasta el rey le daría beneficios . Tal vez , incluso el monarca asistiera a la ceremonia . En estas ilusiones se entretenían los dos enamorados , cuando , mas pronto que tarde , llegó el momento de partir . El joven Diego Marsilla no defraudó el valor del que hizo gala . Armado en las tropas de don Pedro de Aragón , y junto a los reyes de Castilla y Navarra , combatió en el sitio de las Navas de Tolosa , derrotando a los moros en aquel año de 1212 . Allí se pudo ver la heroica figura del turolense , lanzando fieros tajos y animando a las huestes cristianas : los soldados lo aclamaron , los capitanes lo distinguieron y sus amigos todos brindaban a la salud del nuevo guerrero , don Diego Marsilla . De aquel lugar partió despues nuestro joven a luchar contra los herejes de Béziers y Muret , tal y como el papa Inocencio había ordenado . Tras una cruenta batalla , Diego fué hecho prisionero , encadenado y atormentado ; pudo escapar , y en un barco sarraceno , llegó a Oriente , donde halló el consuelo de un francés al que salvó en el sitio de Béziers . Muerto este amigo , toda su inmensa fortuna pasó a manos de Diego , y no teniendo nada que le retuviera en aquellas tierras , quiso volver a la suya , donde esperaba encontrar a su amada Isabel . A Teruel llegaron noticias bien distintas : los viajeros aseguraban que Diego Marsilla había muerto en Francia , y que pese a haber luchado con valentía , su cuerpo yacía entre los innumerables cadáveres de aquellas batallas . Todo pareció nublarse en los ojos de Isabel , que vio sus esperanzas frustradas y su triste vida sometida al imperio del señor de Azagra . Estuvo la joven varias semanas postrada , entre llantos y congojas consumida , pero al fin respuesta no quedó sino aderezar el vestido blanco y aceptar los designios del destino . El obispo formaba el coro , las mujeres adecentaban la iglesia , las amigas colocaban flores , los músicos templaban sus instrumentos : todo estaba dispuesto ya , y los pregoneros anunciaban las pomposas bodas de la hermosa Isabel de Segura y el caballero don Rodrigo de Azagra . Mientras , Diego espoleaba su caballos : una tormenta había detenido su barco en alta mar y el plazo estaba en trance de cumplirse . A lomos de su alazán , el joven dejaba atrás pueblos y caseríos , sin detenerse a tomar alimento , ni a beber , ni a descansar . Llegado a su ciudad , encontró las calles vacias : todos los ciudadanos habían acudido a la boda y al banquete . Dispuesto a que el matrimonio no se consumara , logró acceder a la alcoba de los novios y se escondió bajo el lecho . Al fin llegaron a la estancia Isabel y su esposo , despues de haber despedido a todos los invitados . Cuando Isabel se hubo cepillado el pelo , se metió en la cama , momento que aprovechó Diego para cogerla de la mano . Sorprendida y asustada , Isabel lanzó un grito , aunque de inmediato supo a quién pertenecía aquella mano que sujetaba la suya . Inquieto por el susto de su esposa , Azagra preguntó que ocurría , y si podía hacer algo por ella . Isabel pidió que bajara a la sala baja del palacio y que trajera una redoma con sales . El marido abandonó la álcoba y Diego salió de su escondite sin dudarlo . ---!Aquí estoy con lo prometido , Isabel , amor mío !---No puede ser -susurraba Isabel-. ¿No ves este vestido que hasta mi vista repugna? !Estoy casada!---!Te obligaron!---!Por mi voluntad soy esposa de don Rodrigo....muerto te creyeron . Estoy casada ante Dios y Él ha querido que así´ sea . Nada esperes de mí . Diego . Vete! . Abatido , dolorido el corazón en lo mas profundo , no pudo soportar el joven esta cruel despedida y dicen los poetas que se desvaneció en un escaño como herido por un rayo . Allí quedó pá´lido y con la mirada perdida , inmóvil , muerto . Isabel , aterrada ante la yerta figura de su amado , no pudo sino acercarse con lágrimas en los ojos , y tomándole la mano le mostraba los dulces afectos de antaño , ya inservibles . Llegó en esto don Rodrigo , con el pomo de sales que Isabel le había encargado y se sorprendió al ver un hombre muerto en su habitación . Isabel , llorando , le contó lo sucedido y juró´que era inocente , y que había rechazado , como esposa , las pretensiones de su antiguo amor . Don Rodrigo , que no quería escandalos en su casa por aquel motivo , la creyó y cuando las calles se cubrieron con la oscuridad nocturna , sacó el cadáver y lo dejó en una esquina . No tardaron los guardias en encontrar el cuerpo de Diego y se lo hicieron llevar a su anciano padre , el panadero . Al díá siguiente se celebraron los funerales e Isabel , como señora principal que era , hubo de ocupar un lugar privilegiado , cerca del féretro . Allí pudieron ver los ciudadanos el pálido rostro de la joven que habia pasado la noche llorando entre los recuerdos tristes de su amado Diego Marsilla . Y allí también le abandonaron las fuerzas : sonaban entonces las campanas con el lúgubre toque de muertos , cuando ante el asombro de todos , Isabel se levantó , avanzó hasta el cadáver de Diego , e inclinándose sobre él , estampó un beso en sus labios marchitos . Entre azorados e indignados , los padres de Isabel y su esposo , acudieron a retirar a la joven , pero entonces , ante el terror de todos , comprobaron que estaba muerta . Quiso Dios , dicen las crónicas , que Diego e Isabel no pudieran unirse en vida , y que los azares del mundo impidieran que se lograran sus deseos ; del mismo modo , fué voluntad divina que permanecieran unidos en la muerte . Así lo comprendieron también los padres de la joven y su esposo , y todos los ciudadanos que conocieron tan desgraciados acontecimientos : les dieron sepultura juntos , y juntos siguen desde entonces don Diego Martinez de Marsilla y doña Isabel de Segura , llamados "los amantes de Teruel".









viernes, 17 de septiembre de 2010

Ciudad de Almagro




Almagro, esta bella ciudad declarada Conjunto Histórico Artístico, guarda en su interior gran cantidad de monumentos, a pesar de que guerras, desamortizaciones y terremotos, han destruido buena parte de ellos.
Tuvo su primera época de esplendor tras la reconquista de estas tierras por parte del rey Alfonso VIII de Castilla, quien las entregó a la Orden de Calatrava para que la repoblase.
Hasta ese momento, Almagro sólo había sido una pequeña aldea árabe, pero era importante para los Caballeros por su ubicación estratégica cerca del Camino Real y, sobre todo, de las cañadas y veredas reales (lugares de paso para el ganado), con lo cual, la convirtieron en la poderosa capital desde donde se manejó tanto la economía como la política de los S. XIII al XV.
Eran los grandes señores medievales que quitaban y ponían reyes en el trono a su antojo.
Todo esto acabó con la subida al trono de los Reyes Católicos, quienes decidieron que Fernando se convertiría en jefe de todas las Órdenes Militares, acabando así con el poder de éstas y decayendo, a su vez, la importancia de las capitales de todas ellas, incluida Almagro.
Pero esta ciudad sabe resurgir de sus cenizas como el Ave Fénix en el S. XVI, reinando el emperador Carlos, cuando éste, para pagar las inmensas deudas contraídas con los banqueros alemanes Fugër, le alquila las minas de Almadén y ellos se vienen a España instalándose en Almagro.
Desde aquí llevaron todos sus negocios, incluidos el de la extracción y exportación del mercurio.
Fue la segunda época de esplendor para la ciudad, que llegó a contar más de 10.000 habitantes y cuando se establecieron grandes familias como los Torremejía, Gaona y Portocarrero, Condes de Valdeparaíso, Marqueses de las Hornazas, de la Concepción, etc.
Este gran momento decayó a finales del S. XVIII cuando los poderosos banqueros regresan a su lugar de origen.
Ahora, Almagro es una población que vive principalmente del turismo (siendo la segunda más visitada de Castilla La-Mancha tras Toledo) y contando con todos los servicios que puede necesitar cualquier turista.
También su fuente de economía es la tradicional: agricultura de secano y ganadería, junto con algunas industrias.Y en estos momentos cuenta con unos 9.500 habitantes.

viernes, 20 de agosto de 2010

Juán Maderal Oleaga

El legionario D. Juán Maderal Oleaga nació el 1 de Mayo de 1937 en Erandio (Vizcaya) , y murió en la batalla el 13 de Enero de 1958 . Ese día tomó parte en la acción de guerra de Edchera (en el Sahara , entonces españól ) , encuadrado en la tercera sección de la 1ª Compañía de la XIII Bandera Independiente de la Legión , cuya sección era mandada por el Brigada legionario Don Francisco Fadrique Castromonte , estaba excelentemente conceptuado por su espíritu legionario , valor y serenidad , presentándose siempre voluntario para cuantas ocasiones de riesgo y trabajo se le ofrecían . Dicho legionario estuvo hasta el último momento de su vida cooperando eficazmente con el Brigada Fadrique Castromonte en la lucha entablada por la sección citada contra un enemigo triple numéricamente , emboscados en las orillas del lecho seco de la Saguia el Hamra , por el que cubriendo el flanco izquierdo de la 2ª Compañía de la XIII Bandera , progresaba dicha sección , atacada de frente y por los flancos , viendose precisados los componentes de la misma a acciones de combate cuerpo a cuerpo para impedir la entrada del enemigo , tan superior en número y apoyado en un terreno favorable para sus fines . Cuando el Brigada Fadrique Castromonte , ante la imposibilidad de seguir avanzando , ordeno establecerse en defensiva y posteriormente el repliegue de los supervivientes y evacuacion de las bajas , el legionario Maderal Oleaga permaneció junto a su superior protegiendo la retirada , dando constantes muestras de arrojo y valor , hasta que fué alcanzado por el fuego enemigo muriendo heroicamente al lado de su jefe , dando prueba evidente de su desprecio por la muerte y el sacrificio hecho voluntariamente en beneficio del resto de sus compañeros . De los 31 hombres que componían la sección fueron baja veinte , incluso el jefe de la sección y los tres mandos de pelotón . Su nombre se le dió a la extinta bandera de operaciones especiales de la legión , adscrita actualmente al mando de operaciones especiales en Rabasa (Alicante).

viernes, 2 de julio de 2010

La dama de la Torre del Oro de Sevilla

Todas las ciudades y pueblos de España pueden contar leyendas , a cada cual más llamativa y apasionante , pero la audacia imaginativa de los andaluces conviene destacarse . Es por ello que en Andalucía cada casa , cada plaza y cada esquina son pruebas de un pasado legendario , misterioso o sobrenatural. Una de estas pruebas irrefutables es la Torre del Oro . Como se sabe , la torre sevillana vecina del Guadalquivir es una de las maravillas andaluzas y uno de los símbolos de la ciudad . Cualquier sevillano bien nacido asegura que la Torre en cuestión estuvo "verdaderamente" cubierta de oro en tiempos de los musulmanes , y que su resplandor podía verse desde las marismas e incluso desde el mar abierto . Los más exagerados afirmarán que la Torre no sólo estaba cubierta de oro por fuera , sino también !!!por dentro!!! , lo cual es bastante probable teniendo en cuenta el uso que se le dió en los siglos XV y XVI . Sin embargo , la leyenda más atractiva respecto a la hermosa Torre del Oro es la que tiene como protagonistas a una hermosa dama y al rey Don Pedro I , llamado "el cruel" , allá por el siglo XIV . De este rey se cuentan los hechos mas sanguinarios y despóticos , y la tradición lo ha colocado como personaje central de narraciones donde es necesario un malvado o un tirano . Pues bien , este Don Pedro se habia enamorado de una dama sevillana cuya hermosura se alababa en todos los patios de Sevilla . La joven , cuyo nombre se desconoce , estaba ya casada con un caballero , pero éste se hallaba fuera de la ciudad por precaución , ya que era de todos conocido que estaba aliado con Don Enrique , el hermanastro de Don Pedro . Otras versiones aseguran que simplemente , el caballero estaba "en la guerra" . En lo que todos los sevillanos estan de acuerdo es que Don Pedro comenzó a asediar a la joven , y que cuanto más la veía , más enamorado estaba de ella . Sin embargo , la dama era muy pudorosa , y para evitar tentaciones , se recluyó en un convento a la espera del regreso de su amado esposo . No gustó nada esta resolución en la corte de Don Pedro , y sin tardanza , ordenó que se profanara el retiro conventual y se secuestrara a la hermosa dama . ¿Para que decir los llantos y las amarguras de la joven prisionera? . Los sevillanos aseguran que su pelo era tan semejante a las madejas de oro que de esa comparación le viene el nombre a la Torre donde fué encerrada . Los pescadores del Guadalquivir y los ciudadanos tenían tanta lástima por la muchacha como temor del rey , de modo que comenzaron a hablar de la Torre del Oro , por no decir la "Torre de la prisionera" , o la "Torre de la infamia" , como convenía al caso . Amargada por su funesta suerte , la dama quiso evitar la causa de sus desdichas y se hizo rasurar la cabeza , mientras lanzaba sus cabellos de oro por un ventanuco de su prisión . Este suceso asombró a los sevillanos , los cuales renunciaron a llamar de otro modo cualquiera a la Torre desde la cual habían visto caer oro verdadero y cierto . No contenta con tal hazaña , la hermosa joven quiso marcarse el rostro con un puñal y pidió a la vieja que la custodiaba un arma para desfigurarse . La vieja , avarienta y pérfida , salió de la celda , mas , en vez de buscar una daga , se fué a palacio y contó al rey todo cuanto había hecho la joven y lo que deseaba hacer . ---!!!Maldita sea mi suerte!!!---gritó´ don Pedro al conocer los hechos , y corrió hacia la Torre donde estaba la dama de los cabellos de oro . Ya en la Torre , don Pedro perpetró horribles crimenes contra la virtud de la dama , y dejandola humillada y malherida , renegó de ella . Se dice que la joven volvió al convento y que allí murió de pena y de verguenza , mucho antes de que su marido regresara . La maldición que don Pedro hiciera sobre sí mismo se vió cumplida años más tarde en el castillo de Montiel , en la actual provincia de Ciudad Real . Para resolver los derechos de sucesión al trono de Castilla , don Enrique de Trastámara convino una reunión con don Pedro el Cruel , y una vez allí , la conferencia acabó en disputa . Varios nobles se echaron sobre don Pedro y allí mismo quedó muerto . Preguntado Beltrán de Guesclin si había ayudado a don Enrique en el asesinato de su hermanastro , el noble francés replicó : " Ni quito ni pongo rey , pero ayudo a mi señor" . Acaecieron estos hechos en el año de 1369 .